domingo, abril 05, 2009

Eritrofobia: el miedo a enrojecer



Os presento un artículo generalista dedicado a uno de mis más recurrentes problemas desde los dieciocho años. Espero que sirva para generar cierto interés por un problema que afecta a una minoría de personas en el mundo pero que necesita ser conocido y aceptado por el gran público a fin de que deje de ser un motivo de discriminación y de profundo malestar para muchos.



Artículo traducido al español y corregido, procedente de la siguiente página:


La fobia es un extremo e irracional miedo de una particular situación o comportamiento. Muchas fobias existen en nuestra sociedad. Las fobias más comunes incluyen la claustrofobia, que es el miedo a los espacios cerrados, y la aracnofobia, que es el miedo a las arañas. La eritrofobia, el miedo a enrojecer, es una fobia común entre personas que tienen tendencia a enrojecer.

Incluso aunque la eritrofobia no sea una de las más reconocidas fobias en nuestra sociedad, es bastante común entre personas que exhiben una problemática tendencia a enrojecer. Es común para la gente que es particularmente sensible a las percepciones y juicios de otros el tener una predisposición a enrojecer en cualquier momento en el que se vean en una situación en la que sienten que otras personas estan pensado acerca de ellos, mirándoles o juzgándoles.

El enrojecimiento excesivo es una reacción física provocada en respuesta a pensamientos emocionales asociados con estar abiertamente preocupados por las reacciones de otras personas. Estas personas no sólo enrojecen en respuesta a situaciones de valoración hacia ellos, también se preocupan en como ellos se presentan a otros. Cuando todo esto sucede, se desarrolla la eritrofobia.

Las personas con eritrofobia tienen miedo a cómo apareceran ante otras cuando se sonrojen. Se preocupan con el hecho de si estarán o no sonrojándose y con cómo su piel aparecerá ante los demás. Esta fobia no sólo es irracional, también es una profecia autocumplida. La preocupación por cómo ellos se presentan a los demás cuando se sonrojan puede de hecho resultar en un incremento del enrojecimiento. Esto puede convertirse en un círculo vicioso. Cuanto más se tema al enrojecimiento, es más probable que uno se sonroje todavía más.

Para las personas que no han experimentado enrojecimientos problemáticos, la eritrofobia parece ser una tonteria bastante difícil de entender. Sin embargo, la eritrofobia no es tema de risa. Para aquellos que sufren de eritrofobia, es una preocupación muy real y seria. La tendencia a sonrojarse excesivamente, combinada con un miedo irracional de enrojecer que añade más sonrojos, puede afectar cada momento de la vida cotidiana.

No es infrecuente para las personas con eritrofobia el desarrollar una fobia social adicional, a medida que ellos buscan maneras de evitar el sonrojo. Es muy probable que experimenten sentimientos de desesperación y huida de situaciones que requieren interaccion humana a cualquier nivel. Quienes experimentan eritrofobia comunmente desarrollan una depresión.

Aumentando el interés por la eritrofobia y el enrojecimiento patológico, es probable que el público general se vuelva más comprensivo acerca de la grave naturaleza de este problema. A medida que el enrojecimiento se vea más ampliamente comprendido por el serio trastorno que supone, las personas que sufran esta situación serán capaces de volverse menos autoconscientes acerca de su problema.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Tengo 16 años y hace como 2 años que llebo sufriendo esto y lo paso fatal. No lo puedes controlar y la gente se rie y tu mas te cabreas contigo misma porque no lo puedes controlar.Te influye en todo en tu dia a dia y la verdad que es deseperante.
Si hay alguna manera de superarlo me gustaria seberla
GRACIAS

Andries dijo...

Hola, te deseo mucha suerte y ánimo. Eso es lo que realmente hoy en día se puede hacer para solucionar el problema. Evitar que te afecte y no darle importancia. Yo estoy todavía en ello y ya tengo más de 30 años.

Cuenta con tu familia y explícaselo una y mil veces. Terminarán entendiéndolo y apoyándote.

Existe una operación, la simpatectomía torácica, ya ves que palabro, pero no me resulta de confianza a día de hoy. También se pueden usar maquillajes, hipnosis y terapias varias. Hagas lo que hagas, procura el consejo de un médico. Yo no me fiaría de charlatanes y similares que te ofrezcan soluciones rápidas.

A día de hoy la mejor solución en mi opinión pasa por la aceptación. Así que: ¡A salir del armario!

Anónimo dijo...

Hola con todos...weno yo tambien tengo el problema...la pasas super mal y hasta no quieres salir...pero dicen que es ansiedad y talves se soluciona con pastillas...ya estoy decidido a ir con el doctor haber que me dice...espero q algo bueno...suerte con todos (jhenner56@hotmail.com)

Anónimo dijo...

hola tengo 17 años y me pasa muy seguido con el pasar dfe los dias toma mas fuerza y me siento ma e dejado de hacer mil cosas por ello y tengo miedo que me afecte mas e leido sobre unas pastillas de nombre eritocana o algo asi, pero me alegra no ser la unica suerte a todos...