
jueves, julio 16, 2009
Viaje por Renania Westfalia y el Palatinado

lunes, julio 06, 2009
Haberlos haylos...
Hombres que temen al encuentro sexual
En nuestra sociedad, el hombre se caracteriza por ser el que lleva la iniciativa en el plano de la conquista y la sexualidad. Pero hay algunos que sufren y lo pasan muy mal frente a tamaña responsabilidad. Son los llamados “varones vírgenes”, esos que aún siendo adultos jóvenes o mayores, nunca se han atrevido a tener una relación sexual o tienen poca o nula experiencia en el tema.
Según los expertos, aquellos varones que pasada cierta edad temen al encuentro sexual, por sentirse incapaces de llevar la iniciativa, son por lo general, personas tímidas, con una personalidad ansiosa, que temen ser evaluados en forma negativa, a ser criticados, ser objeto de burlas y al ridículo.“En el fondo, tienen un inmenso temor a que los hieran. Por tanto, son personas inhibidas socialmente, que se angustian, sufren y sudan en exceso, incluso en conversaciones de a dos, y más aún, cuando deben hablar en público. Y cuando se atreven a acercarse a una mujer, es porque tienen la certeza de que no van a ser rechazados ni criticados”, asegura el psicólogo clínico Abel López.
Según explica el especialista, las causas que provocan este tipo de comportamiento generalmente tienen su raíz en una historia de castigo social. “Es posible que hayan tenido padres muy autoritarios o inadecuados, que hayan sido castigados física y psicológicamente.
Habitualmente, los hombres tímidos no han tenido una figura paterna adecuada”, asegura.
López indica que cuando se trata del hijo mayor que se forma sin el padre, y con una madre que cumple los dos roles, generalmente es ella quien le transfiere el rol que el padre ausente no cumplió. Con ello, el muchacho se siente con una carga de responsabilidad mayor y, por lo tanto, presenta una mayor ansiedad.
“El cuadro típico de un hombre que no ha llegado a tener relaciones sexuales a una edad adulta, es el miedo. Cuando se relaciona con grupos, transpira mucho, tartamudea y lo pasa muy mal, porque le teme hasta la situación social más mínima. Y a la larga se puede volver patológico y presentar un trastorno de personalidad ´por evitación´”, indica.
El sicólogo añade que este problema se gatilla generalmente al término de la etapa de la adolescencia, después de los 18 años. En ese período el hombre siente que el tiempo transcurre y que hay instancias sociales en las que él quiere participar, pero que su poca habilidad social no se lo permite. “Y ese pasa a ser un período peligroso, porque es cuando generalmente los jóvenes enganchan con el consumo de alcohol o de algunas sustancias desinhibidoras para sentirse más ´cancheros´”, aclara el profesional.
Sufrimiento que impide el primer paso
A juicio de López, este tipo de hombres cuando se enfrentan a una mujer que les atrae, sufren bastante y se demoran mucho en dar el primer paso. Y si se atreven a darlo, es porque ella le ha facilitado las circunstancias dándole señales absolutas de que no van a ser rechazados.
“Cuando se enfrentan a la posibilidad inminente de tener una relación sexual, es posible que en ellos se produzca con mayor facilidad las llamadas disfunciones sexuales, tales como la eyaculación precoz y problemas de erección. Ello porque si no han tenido experiencia sexual, el sólo hecho de estar en contacto con el cuerpo de una mujer, es mucha la potencia del estímulo y puede gatillar cualquiera de esos problemas. Además, como es una persona insegura, si no tiene en frente a una mujer que le dé seguridad y comprensión, lo más probable que se angustie mucho, y de ahí en adelante empiece a evitar los encuentros sexuales”, explica Abel López.
La mejor manera en que una mujer puede ayudar a su pareja con estas características, es primero que todo, teniendo una actitud activa para la conquista, que le facilite el camino, con el fin de darle la seguridad que lo desea sexualmente y que no va a ser rechazado. Una vez que se produce el encuentro íntimo, la mujer debe ser comprensiva, no criticarlo, ni disminuirlo.
“Al hombre le ayudaría mucho que la mujer lo relajara y conversara el tema con él en forma tranquila y normal. Pero como se trata de un hombre ansioso, el tema de conversar el problema también lo angustia, no sabe cómo abordarlo. Por eso, muchos hombres tratan de arreglar su situación solos, sin la participación de la mujer. Pero en general casi todas las disfunciones sexuales necesitan ser tratadas en pareja”, asevera el psicólogo.
Agrega que por lo general, cuando este tipo de hombres han tenido experiencias sexuales negativas, de rechazo, de críticas o humillación por parte de las mujeres, se transforman en personas cada vez más tímidas y acomplejadas que tienden al aislamiento y terminan evitando el contacto con el sexo opuesto. En este caso deben recurrir a psicólogos clínicos especializados en disfunciones sexuales.
“El tratamiento es fundamentalmente psicológico y en pareja. Y con una terapia adecuada, logran disminuir la ansiedad y el temor, llegando a funcionar sexualmente en forma sana y normal”, asegura el profesional.
Varones Virgenes... "un amigo de un amigo"... YA...

Si es cierto que no es bueno que un hombre esté solo, menos aun lo será que conserve su virginidad: nuestra sociedad no suele ser muy contemplativa para con los varones que llegan a la mayoría de edad sin haber tenido su primera experiencia sexual. Podría decirse que ser virgen es tanto o más difícil que dejar de serlo. Quien ostenta esta condición debe soportar desde la sospecha de homosexualidad por parte de familiares y conocidos hasta el sentimiento de aislamiento y abandono que le provoca su dificultad de hablar del tema o el hecho de que sus amigos dediquen tiempo a sus parejas o familias.
La persistencia en el estado virginal involuntario no es fácil para el varón por las presiones sociales que pesan sobre él; deberíamos pensar que en estos casos pueden existir factores psicológicos que actúan como inhibidores del contacto con chicas. A veces, este cuadro se complica por la presión social que recibe el varón sin experiencia sexual por la creencia popular que ubica como sospechoso o rarito al que no exhibe sus vínculos con las mujeres. También es motivo de preocupación de los padres cuando sus hijos no le traen novias a la casa. Sin embargo no hay relación directa entre esta dificultad y la homosexualidad, ni constituye una circunstancia determinante.
¿Cuándo se puede considerar aceptable el debut en un varón virgen?
El momento o la etapa de la vida del individuo donde resultaría conveniente que haya tenido su debut, no puede determinarse de manera arbitraria: en todo caso son las pautas generacionales las que podrán imponer algún tipo de parámetro. Para el criterio que surge de los adolescentes y jóvenes actuales, podría establecerse que un individuo que termina su colegio secundario, que ronda los 18, ya debería haber tenido su primera experiencia. Hay que decir que estas leyes no escritas corresponden a la mitología masculina de determinado momento y lugar, pero de ningún modo tienen un rigor médico o científico; no valen para descalificar la virilidad o la salud física o mental del virgen ni para marcar sus preferencias o inclinaciones sexuales.
El contenido erótico de los programas televisivos y las publicidades, así como el acceso que hoy tienen los jóvenes a las revistas o videos pornográficos, suman otro elemento de presión al virgen. Además, en la actualidad, hay mayor probabilidad de que los jóvenes lleguen a debutar con compañeras de su edad. Paradójicamente, estas posibilidades de relacionarse con chicas hacen aparecer miedos de todo tipo: a no saber cómo hacerlo, a lastimar, al fracaso, a la falta de erección. En otros casos se trata de varones fóbicos, que salen con mujeres, pero siempre se las ingenian para evitar el contacto sexual. Estas conductas crearán un entorno que no ayudará en nada a su situación: padres que comienzan a sospechar de su virilidad, amigos que presionan con invitaciones para salir con chicas o ir a lugares nocturnos que les permitirán alternar con mujeres siempre bien dispuestas para un encuentro erótico.
¿Qué les pasa en su interior a estos varones? ¿Se los puede considerar homosexuales reprimidos?
¿Qué ocurre en el interior de un joven o adulto que no ha tenido su primera experiencia, más aún si se tiene en cuenta el bombardeo de erotismo que le llega desde los medios masivos? El virgen vive sumergido en un mundo cada vez más sexualizado o hipererotizado donde parece que todos los hacen o para todos es fácil, menos para él: "yo veía todas esas películas, escuchaba a mis amigos hablar de cómo lo hacían y me sentía un infeliz, encima teniendo que encarar algo que veía como una hazaña imposible", me decía un paciente. Esto puede dar lugar a que aparezcan escenas de angustia o de pánico homosexual. En algunos casos los miedos socavan tanto las defensas del individuo que llegan a tener fantasías de inclinarse a la homosexualidad, aunque responden más a una obsesión que a una inclinación, sin descartar por eso a los que sienten una franca atracción por personas del mismo sexo. Conviene aclarar que no todos los varones vírgenes son homosexuales o tienen predisposición a serlo.
¿Son personalidades acomplejadas que tienden al aislamiento?
Lo que a veces vemos es que sobrellevan una gran carga de ansiedad que la canalizan por vía masturbatoria; también pueden acentuarse los rasgos narcisísticos debido a que se trata de personas que se cierran en sí mismas terminando muchas veces en un aislamiento todavía más amplio: evaden las reuniones sociales, no van a bailar, esquivan el trato con las mujeres, abrumados por la cantidad de complejos y traumas que desencadena una involuntaria y prolongada virginidad.
Si bien en apariencia después del debut no se sabe mucho más de lo que se sabía antes de concretarlo, la primera vez es un momento fundante en la vida de un varón, un verdadero rito de pasaje. La valoración no pasa por la experiencia que se adquiera ni por lo mucho o poco que se ha gozado -inclusive me atrevería a decir que para los debutantes es algo secundario- sino por haber podido atravesar esa etapa. En culturas primitivas los vírgenes eran preparados con anticipación y cuando llegaba el momento -el paso a la vida adulta, el abandono del cuerpo infantil, la desfloración- daba lugar a ceremonias de iniciación de la que participaban numerosos jóvenes de ambos sexos.
Una lectura más lineal que puede hacerse del antes y el después es que el varón que la concreta puede decir yo pude, ya lo hice. Esto podría trasladarse a aquel que se casa o egresa de una universidad: también en estos casos podría pensarse que el individuo es el mismo antes de recibir la libreta o el diploma que después, sin embargo no es así. El pasaje de un condición a otra, ya se trate de un vínculo conyugal, de recibirse de médico o de tener la primera experiencia sexual, afirma una identidad, es un estado diferente, no siendo idéntico ante la sociedad ni ante sí mismo.
La primera vez se transforma entonces en una suerte de revelación que, al margen de los pormenores anecdóticos, hace que el individuo se sienta otra persona.
¿El uso de Internet los puede favorecer o los encierra aún más?
Es interesante hacer una breve reflexión sobre la utilidad de Internet para ciertos varones con características de fóbicos sociales ya que el "hablar" a través de la red, mediatizada por ésta, les permite empezar a encarar un vínculo con una pareja, aunque más no sea de esta manera un tanto impersonal y anónima. Muchas veces les permite el acceso a un encuentro posterior. Un joven de 23 me decía: "yo ni podía hablar por teléfono de temas íntimos con una chica, me mataba la timidez y la vergüenza; pero a través del chateo, tal cual me lo sugirió Ud. en la sesión anterior, me animé, ahora sólo me falta concertar una cita para verme con ella". Aparecía claramente como se calmaban sus ansiedades fóbicas con la utilización de la computadora pero no para favorecer el aislamiento sino para relacionarse mejor con el mundo teniendo como objetivo un encuentro real con la persona con la cual se comunicó por Internet.
¿Qué soluciones hay para estos casos?
Puedo citar el caso de alguien que me consultó diciendo: "quiero hacer terapia porque teniendo 28 años nunca pude hacer el amor". Llevábamos unas cinco sesiones cuando se animó a dar el paso. A la siguiente sesión apareció con otra cara, con otro humor, mucho más extravertido. Recuerdo que dijo: "esto es maravilloso, me saqué un peso de encima, antes me sentía limitado, perdedor, poco viril; ahora veo el mundo distinto". Por supuesto que el mundo era el mismo, sólo que él había cambiado su percepción.
El varón virgen viene a la consulta con distintos argumentos: los comentarios que comienza a escuchar en el trabajo o en la casa: ¿por qué no tenés novia?... ¿por qué no vas con chicas?... ¿no será medio raro el chico? ; porque aparece una mujer que le gusta y no quiere perderla por la incomodidad que su fobia ( un miedo sin objeto ni razón) le provoca al tener intimidad con ella; por miedo a caer en la homosexualidad, o dado que se va quedando solo ya que sus amigos se van casando. Es común cuando dicen: "tengo miedo a no tener la erección y fracasar... y ¿si eyaculo antes de penetrar? " Muchos de estos miedos los disfrazan con racionalizaciones de todo tipo: "no era tan linda, a mí me gustan las morochas... no tenía suficientes senos... no era inteligente... era demasiado intelectual... era baja... demasiado alta para mí... la veía y me decía: ¿qué hago con esta mujer? no es mi ideal... ". Cuando, en la consulta, uno rastrea algo más se evidencia que son meras justificaciones que le sirven para poner una distancia. Algunos, a posteriori, lo definirán bien: "en el fondo tenía un miedo bárbaro de engancharme". Lo más importante es saber dónde radica el temor y cuales son los motivos por los que un varón siente que es conveniente evitar el encuentro sexual: es común detectar cuadros de impotencia o eyaculación precoz y a pesar de que lo intentaron varias veces fracasaron en esos intentos. Hay casos donde las fobias configuran tal gravedad que corresponde medicar con modernos y efectivos psicofármacos, y en el caso de las disfunciones eréctiles ( impotencias) contamos con terapias sexuales combinadas con medicaciones orales ( siendo la más efectiva el sildenafil) que resuelven el problema en un breve lapso de tiempo, especialmente si se combina con una Terapia Sexológica. En otros casos son aconsejables la complementación con las psicoterapias tradicionales.
Lo importante en el varón virgen que pide ayuda es que se pone un paso adelante de aquel que sufre pero no se anima a hacerlo. Además, si consultó es porque, a pesar de sus resistencias, quiere cambiar y esa toma de conciencia lo hará sentirse más seguro y lo ayudará en su propósito. A él le caben bien aquellos versos del mayor poeta norteamericano: "Si no me encuentras al principio no te descorazones / si no estoy en una parte, búscame en otra / en algún lugar te espero".
Doctor Adrian Sapetti

martes, junio 30, 2009
¡ME ESTOY VOLVIENDO LOCO!

En una página de contactos se me han abierto los ojos. Esta es la proporción de hombres y mujeres que abunda por estos lares. Vamos, que China no está tan lejos de nosotros en presencia femenina como parece:
Refina tu búsqueda:
Por Sexo:
Chica ( 83. 923)
Chico ( 549. 333)
¿Voy a pagar por participar en una comunidad con un porcentaje irrisorio de mujeres? La respuesta es sencilla: NO

Ahora tengo la respuesta, y además SOLIDARIA. Vamos a dar oportunidades a quienes verdaderamente las merecen.
Ya estoy harto de jovencitas con la cabeza llena de tonterías, que se piensan que el mundo existe sólo alrededor de ellas.

¡¡¡FEAS DEL MUNDO, VUESTRA ESCASEZ ES VUESTRA BELLEZA!!!

¡¡¡DISCAPACITADAS DEL MUNDO, VOY A POR VOSOTRAS!!!

¡¡¡JUBILADAS DEL MUNDO, AQUÍ TENÉIS UNA ÚLTIMA ESPERANZA!!!

¡¡¡INMIGRANTAS DEL MUNDO, OS REGALARÉ MI CASA!!!

¡¡¡LOCAS DEL MUNDO, LA LOCURA ESTÁ AFUERA!!!


¡¡¡TRAVESTIS DEL MUNDO, ME CAMBIO DE SEXO AL MEJOR POSTOR!!!

Y FINALMENTE EL TAN MANIDO...
¡¡¡PUTAS DEL MUNDO, TAN POCO VALGO QUE TENGO QUE PAGAR!!!

JODER, CUANTAS OPCIONES TENGO. ¿DE QUE ME QUEJO?
ESTA PELÍCULA NO ES CIENCIA FICCIÓN PRECISAMENTE, AL PASO QUE VAMOS VA A SER LA NORMA...

ARTÍCULO ESCRITO CON LA FAMOSÍSIMA CANCIÓN DE AZUL Y NEGRO QUE AMENIZÓ LA VUELTA A ESPAÑA DEL 82:

¡¡¡ME ESTOY VOLVIENDO LOCO, ME ESTOY VOLVIENDO LOCO, POCO A POCO, POCO A POCO!!!
