viernes, enero 15, 2010

17-01-10


Sé que este post puede resultar contradictorio con el anterior, pero no debería. Mi más ansiado deseo ahora sería el poder ver realizado y satisfecho un amor platónico que ya dura seis años pero, a la vez, veo que esa obsesión no puede ser llevada a cabo. Es por esta razón por la que quiero, en estas líneas, homenajear a mis verdaderos amigos, a las personas que cuentan.


Haced esta prueba. Confeccionad un listado de todos vuestros amigos de redes sociales, blogs, chats, asociaciones, clubes, novios, novias, novietes, medio novias, rollos, lo que queráis. Y luego dejad ese trozo de papel olvidado hasta que llegue el día de vuestro cumpleaños. Entonces, cuando esteis frente a la tarta o en el restaurante o haciendo lo que quiera que hagais en vuestro cumpleaños, mirad a vuestro alrededor y coged la lista. Comparad cuantas personas había en la lista y cuantas están ahora, en este mismo instante, compartiendo con vosotros ese momento tan importante.


En mi caso, sólo hay tres personas a día de hoy que pueden contar como amig@s de verdad, con los que poder contar para todo o casi todo y con los que nos unen unos lazos realmente serios aunque no muy prolongados en el tiempo.

Por unas razones u otras, he cortado lazos con personas de mi más lejana infancia cuya relación ya estaba gastada, ajada e incluso violentada. A ellos no va dirigido este homenaje.

Jose Mari, tú desconoces este blog pero en caso de que lo descubrieses por accidente, has de saber que la conexión que tenemos es fantástica. Desde el primer momento. Y que espero disfrutar de tu compañía hoy, unas horas más tarde.

M. Carmen, tampoco sabes que publico un blog. Tan sólo espero que sigas donde estás el próximo año. No sé como poder llevar una relación, espero que tú me ayudes y me des la confianza suficiente para poder llegar a buen puerto. Te agradezco que me hayas elegido como mujer para estar conmigo pero también me encantaría poder estar más tiempo junto a tí. Lo que me das no me basta, todavía.

De este triunvirato, elegiré a uno. No porque los demás no sean buenos amigos, no porque no haya pasado buenos ratos con ellos. No. Con él he compartido lo que con ningún otro, tenemos tanto en común, poseemos una afinidad a prueba de bombas. Simplemente quería hacerte esta dedicatoria.

Roberto, eres mi mejor amigo. ¡Esto va por tí! Espero estar contigo el día de mi cumpleaños.

AQUI IBA LA FOTO DE MI MEJOR AMIGO, QUE POR MOTIVOS PERSONALES NO QUIERE APARECER EN PUBLICO. RESPETARÉ SU DECISIÓN

A veces hay cosas que uno nunca diría en vida. Sólo cuando estamos a punto de morir nos acordamos de reverenciar a la familia por lo que nos ha dado, porque nos ha hecho ser como somos, porque nos ha dado un techo, unos alimentos y una educación, porque nos han cuidado y nos han querido a su manera. Mi post también va dedicado a ellos. A mi padre, a mi madre y a mi hermana, que han soportado mi temperamento en tiempos difíciles, MUY complicados, y siguen soportándome, aunque esta vez en la distancia. No me los merezco.




Como tampoco merezco a mis tios, primos y reprimos, todos ellos importantes, siempre presentes en algún momento del año. Ni me olvido de mi ahijado, Ignacio. Espero llegar algún día a estar a la altura de las circunstancias y poder ser un buen modelo para él, que va a ser lo más parecido a un hijo que tendré nunca.



Son pocas personas pero son las más importantes de mi vida. Por eso quiero que no me abandonen nunca, que siempre sigan a mi lado. Pero sé que eso no va a ser posible. La vida me ha enseñado que las amistades vienen y se van, que no hay nada fijo ni seguro en este puñetero mundo, que los ancestros que respetamos y admiramos ya no están. Y que, para mí, la pareja amorosa es un concepto tan abstracto e inalcanzable como el infinito.



Hoy he oído un término en el trabajo, un adjetivo que no es usual por aquí. Lo realizaba un desempleado refiriéndose a la persona que se quedó en su país de origen y que tiene que plasmar en los papeles que le darán la tan deseada prestación. Se trata de "mi enamorada". Ojalá Dios, quién si no, pueda regalarme para este nuevo año que estoy a punto de estrenar precisamente eso, una enamorada. ¡Somos legión quienes esperamos tal noticia!



También sería increíble tener más amigos, de los de verdad, aunque sin llegar a saturar, que pueda tratarlos a todos sin agobios, como siempre me ha gustado hacer. También sería fabuloso que me pudiera brindar mucho amor, abrazos, besos y cariño, además de hacer que yo muestre la ingente cantidad que tengo en mi interior y estoy deseando demostrar. Ojalá pueda mostrar a la gente como soy en realidad.

Estos son los regalos de verdad, los que al final cuentan. Todo lo demás se va como el polvo que es. Objetos inanimados que no dan la felicidad. Y, haciendo caso al programa Redes, los dos factores más determinantes con respecto a esta idílica meta son las relaciones sociales y el sexo. No hace falta que vengan a decirme los amigos neurocientíficos de Punset qué es lo más importante, todos lo sabemos: la amistad y el amor. Ese es mi deseo para este 2010, más amor y más amistad. Y sexo, mucho sexo...

PD: las fotos 1 y 2 que incluyo no vienen mucho a cuento o tal vez sí. Es uno de los sitios donde me hubiese sentido tremendamente solo de no ser por dos chicas muy simpáticas y dos señoras que me acompañaron. Fue la Semana Santa en Valencia. Me hubiera gustado mostrar algún tipo de foto con mi novia pero, como no tengo, pues me las tendré que inventar. Desearía llenar cuanto antes ese apartado.

PD: he quitado la mayor parte de fotos personales por respeto hacia personas que no quieren revelar su verdadera identidad ante internet. ¿Cómo puedo fardar así de familia y de amistades? Tendremos que imaginárnoslas...

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