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miércoles, diciembre 09, 2009

Viaje a Madrid



Antes de ayer, 7-12-09, estuve con mi pareja de hecho (no es que seamos gaylors, lo hacemos todo juntos menos meternos en la cama) en Madrid. Estupenda ciudad para las oportunidades y la cultura, fastidiosa y amenazante para un fóbico social como yo.

Después de reponer fuerzas en una cafetería cercana a la estación, nos encaminamos con paso firme al laberíntico recinto subterráneo denominado Metro, donde nos asaltaron canciones navideñas y oleadas de personal, que nuestros ojos provincianos a duras penas podían procesar.

Nuestro destino sería el Museo Geominero, rebautizado con el nombre de nuestro principito. Entramos justo cuando amenazaba lluvia. A nuestra disposición, totalmente gratis, un recital de moluscos, bichitos metidos en ambar, langostinos del cretácico, trilobites... Yo pensaba que era un nuevo tipo de unidad de medición informática, no estaría mal puesto que nos empiezan a escasear los apelativos; Tera parecía la bomba y ya hemos llegado a unidades de disco de 1 T; en fin, no divaguemos...

Al parecer, y no como en el Guggenheim, el edificio tiene un valor estético incalculable, similar a las valiosas reliquias que en él se albergan. Inaugurado por Alfonso XIII, posee una sala cubierta por una bóveda de cristal, que es donde reposan la mayoría de los contenidos. Ela aquí en todo su esplendor...

Con ese sabor decimonónico del edificio ya nos sentíamos Lamarcks o Darwines, explorando medio mundo en busca de los pinzones que, como todo el mundo sabe, eran unos maricones. Pero eso ya es otra historia.

Pero no sólo de fósiles vive el hombre, además que no se pueden comer porque son de piedra!!! Por eso nos decantamos por centrarnos en los minerales, que tenían bonitos colorines. Para unos zoquetes como nosotros, que no sabemos ni el símbolo del Bismuto, eso bastaba.

Aquí van algunas de las fotos que pudimos sacar de todo el periplo. Recomiendo ampliar la imagen, que lo mío me ha costado subirlas:



A ver quién es el listo que roba esto...


Fósiles de caracoles



Prousti-tu-ta


Esta calcita es la hostia

Celestina

Criso-Cola

Cuando salimos, ya eran las 14:00 y nos encaminamos a los subterráneos con dirección "Embajadores". Allí, muy cerca de la glorieta, estaba el restaurante "Tandoori's", un indio con unos precios competitivísimos y una digna calidad gastronómica. ¿Nos conformamos con muy poco? Yo creo que no: el lugar limpio y con una decoración apañada a lo spanish typical tavern, pero sin los borrachos, y la comida llena de sabor oriental.

Nos atendió un simpático camarero, al cual se le veía agobiado pese a que sólo tenía que atender cuatro mesas. Aparte de un apagón "pocológico" que tuvimos que sufrir durante unos minutos (la luz iba y venía como en Poltergeist), tuvimos que esperar a ser servidos una hora más o menos. Yo creo que lo hicieron aposta para imitar las situaciones que podríamos padecer de estar en un verdadero restaurante indio de la India, a lo parque temático.

Os muestro la carta para que veáis que la variedad y el precio eran realmente interesantes:






Nuestra elección fue: Onion Bhajia + Cheese Naan + Prawn Biriyani + Chicken Korma + Chicken Karahi yo + Mango Lassi (como la perra) + cafe cortado + 2 botellas de agua 1 litro = unos 35€

Después de salir de nuestro periplo indio con el estómago reconfortado, nos encaminamos hacia la Casa del Libro de la Gran Vía. Rodeados por inmensidad de personas, se me desplegaba ante mis ojos belleza tras belleza, casi sin ser capaz de contabilizar ni de puntuar. Chicas de diez más chicas de diez más chicas de nueve, toneladas de mujeres estéticamente impolutas. No pude más, pensé que me iba a empachar con tanta perfección pero no, uno nunca se cansa de ver cosas y personas bonitas.

De pronto, las mujeres de Burgos me parecieron estar vendiendo humo. Unas grotescas 6 y 7 que, aprovechando la escasez de más altos valores, se encastillan en posiciones que, desde luego, no les corresponden. Si alguna vez emigro por razones laborales (nunca serán sólo laborales), Madrid, Berlín o Colonia, serán mis favoritas.

Y de nuevo, más belleza. Cuatro pisos de cultura empaquetada y dispuesta a ser vendida al mejor postor: la Casa del Libro, monumento al saber. Allí tenía que estar.

Busqué a mi mejor compañero de cama de estos últimos meses: Michio Kaku. Su nombre retumbaba en mi mente desde la primera vez que le ví en un documental de Discovery Channel hace dos años. Desde entonces, se ha convertido en mi principal muso. Estoy aprovechando la fecunda obra de este americano del sol naciente para obtener un sustento científico a mi último relato, que ya veremos si ve alguna vez la luz.

Encontré algunos libros suyos pero no el que buscaba. Atención a la subida de precios en el mercado ibérico. A veces la lectura es precisamente eso: jamón ibérico.

Amazon Casa del Libro

Michio Kaku:

La física de lo imposible 7.66 € 20.90 €
(lo imposible es no comprarlo
por Amazon)

Universos para lelos (como yo) 8.43 € 36.50 €!!!!

Peter Longerich

Himmler: Biografía 37.16 € 35 € (será el tope de precios que pueden
Te da igual uno que otro poner)

Judith Herrin

Bizancio 8.43 € 27.90 €



Al final decidí quedarme con los dos señalados y pedirlos por internet. Aún con los gastos de envío me salía más barato que el libro de Judith Herrin en la Casa del Libro. Así es la vida.



Tras escurrirme sin comprar nada, a eso de las 18:15 salí al encuentro de mi amigo Roberto, que había estado registrando la sección de New Age, autoayuda y espiritualidad. Al final decidió que la mejor autoayuda para él era no gastarse un euro.

Y de vuelta a la estación, para dormir a pierna suelta durante el viaje y reposar las vivencias adquiridas en un maravilloso viaje que, si bien resultó menos cargado de actividades de lo esperado, en su gran parte pudo completarse con nota. Ya estoy esperando el día en que pueda volver. Tenemos pendiente el Museo Arqueológico, el Museo del Prado (increíble que no lo conozca todavía) y el Jardín Botánico, entre muchas otras maravillas que nos puede brindar la capital.




jueves, julio 16, 2009

Viaje por Renania Westfalia y el Palatinado



Os quiero guiar a través de bosques ignotos, templos de piedras antiguas y sotanos de inenarrable terror. Esta es la experiencia que se puede obtener al visitar Alemania en todo su esplendor...

Alemania día 1

Me adentro en el bosque anexo al pueblo fronterizo de Vaals, en busca de un laberinto extraordinario perdido en el límite entre Alemania, Holanda y Bélgica. La cuesta es dura y la lluvia arrecia pero la voluntad es firme: llegar a lo alto de la colina indemnes...





La segunda parte de la jornada consistía en encontrar la famosa capilla donde Carlomagno y tantos otros emperadores del Sacro Imperio Romano-Germánico ponían su espada al servicio de los poderes ultraterrenos de la incipiente iglesia católica. La catedral de Aquisgrán me estaba esperando y el cielo se teñía de un grisáceo plomizo, heraldo de malas noticias...




Alemania día 2

La catedral de Colonia espera al visitante que llega cansado de un agotador viaje de dos horas, procedente de Düsseldorf. Su sublime esbeltez deja atónitos a mis cansados ojos. Masas inermes de visitantes buscan el ángulo adecuado para retratar semejante testigo de los siglos. El dictámen fue rápido: me duele decirlo pero la catedral de Colonia es MEJOR que la de Burgos, pero no por mucho. A esa conclusión llegué después de ver aquellas estatuas de grandes heroes teutones con los filos en ristre...






La cámara del tesoro es un bunker parduzco al viejo estilo nazi: funcionalidad y seguridad. Sólo faltaban las letras góticas señalizando el recorrido. Sin embargo, las reliquias que contenía pertenecen al pueblo alemán y no han sido robadas, son fruto del trabajo artesanal de trabajadores con profundas convicciones. Lástima que no haya podido obtener ninguna muestra de su paciente labor, la vigilancia era férrea y mi propia vida corría peligro. Parecía como si, en algún instante, esa patina de bondad y deseos de democracia y libertad fuese a ser dinamitada, entrando a cañón en la estancia algún destacamento de soldados de asalto. Los *** se me pusieron de corbata, con los objetos sagrados de Alemania no se juega...


(Debido a lo reseñado anteriormente esta foto es la única que no es mía)

Alemania día 3

Las apuestas estaban más altas que nunca. La incursión al Vaticano de las S.S. podría hacer peligrar no sólo mi vida sino mi cordura. ¿Qué extraños rituales se habían realizado en el castillo de Wewelsburg? ¿Qué secretos se escondían tras aquel nombre tan extraño: hexen keller? ¿Qué de verdad y qué de ficción había en aquel castillo del siglo XVII? ¿Cuales eran los proyectos, sin duda descabellados, que tenía previstos Himmler para aquel apacible castillo? Esas respuestas y más iban a ser desveladas...






Alemania día 4

El tren me conducía con un suave traqueteo. Se debatía una lucha invisible entre él y yo. Yo porfiaba por obtener la mejor instantánea de aquellos lugares que se me iban mostrando como en una presentación de diapositivas enloquecida y acelerada. El rio Rin se me aparecia de repente y se me ocultaba tras los frondosos bosques. No sería fácil acceder a toda su belleza hasta que llegase a mi destino.





Una vez en Coblenza, Ad confluentes, pude admirar la majestuosidad del Rin y el Mosa, juntos. Como si pronto me hubiese convertido en un capitán de navio, enfrente mio se situaba la quilla de un monumental barco varado entre dos ríos. Pero no me hice ilusiones, miré detrás mio y vi con admiración al Gran Capitan: la estatua de Guillermo I se erguía más majestuosa que muchas otras que yo haya visto nunca...



... Pero eso fue al atardecer. Lo primero que hice nada más pisar tierra, aparte de besarla, como el Papa Juan Pablo II, que en paz descanse, fue dirigirme al Wehrteschnische Studiensammlung. Esto no fue cosa fácil, no más que pronunciar el puñetero nombre. Sin embargo, tras mucho esfuerzo y sudores, llegué a esa especie de hangar, paraíso de los amantes de las armas. No sin antes pasarme por el kaserne local para hacer una inspección de rutina...




No duré mucho tiempo más en Alemania. Poseo pruebas palpables de que lo que en el Studiensammlung se mostraba era algo más que los instrumentos de la guerra. Esos afables rostros no podían decir otra cosa. Ya había encontrado las mismas señales en calles perdidas de otras ciudades. Algo estaba pasando y yo no queria ser parte de ello. Debía dar buena fe de lo que ocurría en aquel templo de la masculinidad..., y en Alemania entera... como he comprobado en la TV, gracias a la opinión clarividente de un ciudadano, "precisamente no gracias a Dios".





jueves, enero 29, 2009

Ya sé que no es tiempo para compras inmobiliarias...


Aún así querría desde este mi humilde blog recomendaros echar un vistazo a esta página y haceros idea de las maravillas que pueden ser creadas con este terreno, que es un diamante en bruto, y que yo conozco bien, debido a haber pasado en él gran parte de mi infancia.

Un molino lleno de comodidades en un pequeño valle que se abre a la monumental villa de Frías. La oportunidad está ahi. Sólo hay que enviar un correo electrónico a la siguiente dirección:

molinofrias010@yahoo.es


sábado, julio 19, 2008

Aventuras en Alemania

Desde el nuevo Berlín creado en torno a la Puerta de Brandenburgo hasta el Schloss prealpino de Neuschwanstein, pasando por la vida nocturna berlinesa, el Pergamon Museum, o la Haupt Bahnhof. Dresde, la tortura aliada desde el cielo, Erfurt, Weimar, la capital de entreguerras, Nuremberg y su Reichspartei-tagsgelände, centro de encuentro de las huestes nazis con su lider, y finalmente, Munich, capital de la cerveza y del antiguo reino bávaro. Todo ello con mis nuevas amigas: Charo, Esther y Virginia.

Resultado: una de mis mejores vacaciones en mucho, mucho tiempo.